viernes, 25 de mayo de 2012

Dando el viejazo

Cerca.  Muy cerca estoy de los cuarenta años de existencia en este mundanal mundo y en estos últimos meses me ha caído el veinte de que ya soy un ruco o por lo menos de que lo que se dice un chamaquito ya no soy.

Algunas de las situaciones y razones que revelan que ya estoy vetarro.

1.       Las películas que vi en el cine cuando era un escuincle, regresan a la pantalla grande en remakes que lo único que consiguen es hacerme añorar las versiones originales.
2.       Al igual que en el punto anterior, me encuentro con que cantantillos cuyo nombre desconozco cantan los covers de mis rolas favoritas de los ochenta y hasta me da coraje que los chavitos me digan “¿A poco esa canción ya es vieja? Yo creí que si era de Black Eye Peas”.
3.       Utilizo frases como “Me acuerdo cuando…”, “Todavía me tocó ver…” o “Antes había…”
4.       Le llamo a los lugares con el nombre que se les conocía hace mil años, a Six Flags le digo Reino Aventura y a Soriana, Gigante.
5.       Cuando hablo de video juegos me refiero al Mario Bros y a veces hasta a Pacman.
6.       Cuando nombran al Chicharito Hernández,  no puedo evitar recordar que me tocó ver jugar a su papá y a una bola de tipos que ahora son directores técnicos.
7.       Le tengo que pedir a los chavos que me expliquen cómo funciona el twitter y una vez que aprendo me sigue aburriendo igual.
8.       Los niños y adolescentes  se dirigen a mí como “El señor” (jaja, eso no es tan malo)
9.       Usé en la primaria los tenis Panam que ahora venden como moda Retro.
10.   Recuerdo cuando en los cines había permanencia voluntaria, vendían gaznates, muéganos y el refresco no era de máquina.
11.   Extraño –y lo digo con tristeza- aquellas noches en que uno podía caminar hasta la madrugada por las calles de mi ciudad sin temor a ser asaltado o a que le pasara a uno algo peor.
12. Y algo que de plano si me da ñañaras, es ver a mis heroes de acción convertidos en unos viejos decrépitos que antes de hacer una película deben pedir permiso en el geriátrico (Ejemplo: Indiana Jones que en ves de ponerse el sombrero, ya mejor se lo atornilla)

Seguro como yo, muchos amigos que ya no se cuecen al primer hervor han vivido algo similar que les hace pensar ¡Ah caray! Cómo que ya estoy dando el viejazo. Pero no os preocupéis que todavía quedan frases consoladoras como aquella que dice: Uno no está viejo ¡El cuero es el que se arruga!

sábado, 12 de mayo de 2012

Lo bueno es que solo Peña Nieto

Hace ya un buen rato que el Copetes Peña Nieto fue la burla de muchos al no saber que responder cuando le preguntaron cuál era su libro favorito. El escarnio no era para menos tomando en cuenta que el tipejo busca ocupar la silla presidencial. Como ya es costumbre, el oso provocó que se hicieran chistes, bromas y toda clase de críticas hacia el tarugo que según presumía estar muy preparado. Estoy en total acuerdo con aquellos que no lo bajan de ignorante y neófito peroooooooo...

Muchas personas que lo hicieron pedazos están en las mismas. Un día después del incidente, un amigo se la pasó subiendo a Facebook todo lo relacionado con las barbaridades del copetudo candidato. Le pregunté ¿Tú que hubieras contestado? Se quedó pensativo y me dijo en son de broma "El libro vaquero, qué sé yo". Lo volví a cuestionar y obtuve como respuesta un "No sé, pero la diferencia es que yo no quiero ser presidente".

Y como ese penoso episodio conozco varios. La realidad es que el copetes Peña es uno de los tantos millones -sí, millones - de mexicanos que no lee y por ende, tampoco escribe. Puedo constatarlo gracias a la experiencia obtenida en poco de más de dos años sirviendo a gente en estado vulnerable (o sea muy pero muy jodidos, dicho sea con todo respeto). Es triste ver como las personas son incapaces de llenar un formato con la información más básica que pueda existir. Una de las tantas conversaciones que he sostenido con respecto al asunto ha sido como esta:

- A ver señora me va a escribir sobre los recuadros blancos la información que se le indíca.
- ¿Cómo? ¿Aquí abajo?
- Sobre los recuadros que están en blanco por favor.
- Ah. Oiga jóven yo no sé leer. Escríbale usted por favor, no sea malito.
- Está bien. Dígame su nombre empezando por los apellidos.
- Ana María...
- Señora, empezando por sus apellidos por favor.
- Ah sí, perdón. Peña Ana María. Sólo tengo un apellido.
- ¿Ese apellido es paterno o materno?
- Este...viera que no sé
-¿Cómo que no sabe? ¿Es el apellido de su papá o el de su mamá?
- No sé. Es que me lo pusieron hace mucho (Así de seria es la cosa)
- De acuerdo ¿Qué edad tiene?
-  ¿Cómo?
- ¿Cuántos años tiene cumplidos señora?
- Ah. Pues...haber échele cuentas nací en el cincuenta y dos ¿Cuánto sería?
- ¿No sabe su edad?
- Es que le digo que luego como que no sé bien. Mejor cuéntele- risita nerviosa.
- Va a cumplir sesenta este mes señora ¿Cuál es su estado civil?
- De aquí de la ciudad. De la Gustavo Madero.
- No, me refiero a que si es casada o soltera.
- Ah. No pus...póngale que soy juntada porque o sea si tengo pareja pero a veces lo veo, luego no va. Es que él tiene otra casa con otros hijos.
- Vamos a poner que es soltera ¿Grado máximo de estudios? ¿Fue a la escuela?
- Si, a la primaria. Hasta cuarto año.

¡Ah caray! Hasta aquí ya no me cuadra el asunto ¿Cómo es posible que haya llegado hasta ese grado sin saber leer y escribir? ¿Qué clase de sistema educativo permite eso?

- ¿Me dijo que no sabe leer?
- Bueno. Sí, un poquito - otra vez la risita.
- ¿Pertenece a algún grupo etnico?
- Soy católica.
- Quiero decir que si es otomí, zapoteca, mixteca, etc.
- Ah. No nada de eso.

Luego se les pide su teléfono y su firma. Es curioso porque hay gente que escribe sin saber escribir ¿A ver cómo está eso? Sí, aprenden a "dibujar" su nombre. Otros hacen un rayón, algo poco recomendable porque casi siempre les sale diferente. En esos casos de plano deberían poner una carita feliz, y por último hay quien se va por la fácil y pone un tache que de poco o nada sirve, por lo que terminamos pidiendole que imprima su dedulce, es decir, su huella digital.

Podría seguir escribiendo cientos de situaciones para ejemplificar el analfabetismo y la ignorancia en que vive sumergido un gran porcentaje de la población pero me dan ganas hasta de llorar.

Peña Nieto, te tengo una buena noticia ¡No estás solo güey!

sábado, 24 de marzo de 2012

¡Súmenle otro!


Como ya se veía venir desde el año pasado, la contienda electoral por la presidencia de mi querido y maltrecho país se ha convertido en la madre de todas las batallas. Desde hace casi 20 años tengo edad para votar y no recuerdo que en años anteriores los candidatos fueran protagonistas de tantos episodios patéticos, incidentes vergonzosos y estupidas declaraciones.


 La señora Vázquez Mota, candidata del PAN sufre ceguera ya que se atrevió a decir que en el evento realizado en el Estadio Azul, el lugar estaba lleno a reventar ¿A quién le quiere ver la cara? El inmueble estaba más vacío que en un partido Necaxa vs Atlas, después de que sus partidarios se fueron echando pestes por no decir madres, debido a que la ruca los dejó esperando más de 4 horas ¡Imagínense! Josefa si así tratas a los militantes de tu partido, uno qué puede esperar.

Días después, tan fina señora nos hizo olvidar su falta de seriedad gracias a un comentario que la puso al nivel del tarugo de Peña Nieto, en el que le atribuye el Premio Nobel de la Paz al escritor peruano Mario Vargas Llosa.

 Hablando de Quique el “Háganme suyo” Nieto, el candidato con estrellitis aguda, ya dijo que entre sus propuestas de gobierno, una de las prioridades será mejorar la calidad de las telenovelas. Cada vez que abre la boca es para decir puras pen…tontadas ¡Que lo aguante la gaviota!

 Por su parte, el candidato de lo que algunos llaman La izquierda (Si Ricardo Flores Magón viviera se volvería a morir), López Cobrador pidió que como dice la canción de su paisano Chico Che, sus contrincantes digan quén pompó o sea de dónde sacaron plata para comprar los bienes que tienen. Este señor que siempre ve la paja en el ojo ajeno pero que hasta la fecha le da la vuelta cada vez que se le cuestionan las corruptelas de su compadre Bejarano, mejor debería empezar por decirnos ¿Quén pompo los tenis de miles de pesos de su hijo?

 Si no teníamos suficiente con las metidas de pata de este trío infernal, ahora reaparece en escena uno de los personajes más mencionados en este blog, a quien si fuera yo agradecido debería hacerle un homenaje, una "estuata o menumento" por su contribución a este espacio cómico-político-mágico-musical ¡Adivinaron! Rafael Acosta mejor conocido en el bajo mundo como Juanito ¡Clap! ¡Clap! ¡Clap! (aplausos)

 El susodicho, quien hace unos meses aprovechó cualquier oportunidad para hacer del conocimiento público sus aspiraciones para competir por la gubernatura del Defectuoso y ocupar el puesto del Chelo Ebrard, a quien por cierto acusa de irlo a balear a su casa en compañía del Peje (¡Que no manche!), ya no se conforma con tomar las riendas de la ciudad más grande del mundo sino que ahora se voló la barda al inscribirse como candidato independiente para contender por la Presidencia de la República.

 Juanito, quien formó primero parte del PRD, creado por el doctor Pejestein, para luego tener un breve paso en las filas del PRI-creo que nada más un día que fue a tocar le abrieron y luego le dieron una patada en salva sea la parte- dijo sentirse seguro de contar con el apoyo de la gente.

 “El pueblo quiere a Juanito como presidente. Quieren a Juanito porque Juanito no es un político, ya no confían en los partidos. Yo ya hice tres giras por el país y tengo asegurados 30 millones de votos. Ahorita en las encuestas ya casi alcanzo a Peña Nieto” ¿Por qué diantres seguirá hablando en tercera persona?
El caso es que ahora vamos a tener que aguantar a los cuatro fantásticos, lo bueno es que Juanito es invisible o como se dice vulgarmente “de chocolate”. Por mi parte, sigo en las mismas de no saber ni a quién &#$%&/$ irle.

martes, 20 de marzo de 2012

¡Suerte te dé Dios!


Diría mi papá ¡Suerte te dé Dios porque lo que sepas de poco te va a servir! En mi breve experiencia dentro del mundo del entretenimiento más de una vez me rechazaron sin checar mi trabajo por el solo hecho de no presentar un título que me acreditara como comunicólogo o periodista. Me costó uno y la mitad del otro que varios amantes del cine me tomaran en cuenta en sus círculos por considerarme un intruso, aun cuando nunca me precié de ser un crítico especializado sino un fanático. Todavía recuerdo cuando uno de ellos (locutor, quien por cierto me debe unos tragos, jeje) me dijo con tono altanero al conocerme “ Bueno flaco ¿y tú de dónde saliste? Se me figura que eres uno de esos burócratas que salen temprano y de alguna forma te la ingeniaste para entrar al medio”. Dicha persona tomó conmigo una actitud por demás pesada haciendo ese tipo de comentarios cada que se presentaba la oportunidad. Quien me conoce sabe que puedo ser cualquier cosa menos violento, pero una vez no me faltaron ganas de voltearle un revés en la cara, después de todo el señor vivía de hacer radio y no televisión, así que poco se hubiera perdido. Esa misma persona poco tiempo después leyó uno de mis artículos y me sorprendió que dijera “Creo que sabes mucho más de lo que dices saber. Me gustó, no está mal”. Eso no fue suficiente para que cada que lo encontrara en una función de cine o evento, me saludara como si me estuviera haciendo un favor. Pero por lo menos me había ganado su respeto.

Gracias a una amiga, extraordinaria periodista, redactora y analista de cine supe de que iba la cosa. Por ella comprendí que para sobrevivir en el medio es necesario tener una pizca de egolatría, ser un tanto presuntuoso y sentirse el miembro de un selecto grupo al que no pertenece cualquiera.

Eso no sería tan cuestionable si todos estos personajes prejuiciosos fueran unos eruditos, pero no es así. Algunos terminaron la carrera de periodismo de milagro, son pasantes o dejaron la tesis a medias, eso todavía lo paso, pero lo que de plano no tiene abuela es que tengan el cinismo de escribir artículos de cine después de confesar que poco o nada les gusta el séptimo arte. Con toda sinceridad puedo decir que tengo amigos que ejercen otras profesiones, que tienen más conocimiento del tema, mejor redacción y que sienten más amor por las películas. Pero no, según esos fulanos bloferos, se tiene que ser periodista para que tu opinión cuente y sea válida ¡Qué estupidez!

Sin embargo, hay una forma de entrar a este mundo de la comunicación sin tener ningún tipo de conocimiento e incluso experiencia. Si no me creen, prendan el televisor y encontraran a una bola de neófitos que pretenden hacerse pasar por especialistas de alguna materia, quienes obtuvieron el puesto ya sea porque son hijos de alguien famoso, influyente, porque lucen de maravilla en pantalla siempre y cuando no hablen, o porque tienen dinero para producir su propio programa.

Ejemplos:

Kristoff. Sujeto nefasto y creído cuyas críticas cinematográficas se resumen en dos frases “Está chingona” o “Es una mamada”. Se cree que es un conocedor de todo lo referente al sexo. Le queda como anillo al dedo el dicho Dime de qué presumes…

Yordi Rosado ¡Licenciado en Ciencias de la comunicación! Y lo escribo entre signos de admiración porque seguramente este tipo le ha quitado muchas oportunidades a gente mil veces más creativa que no cuenta con ese título por diversas razones.  Su mayor gracia es decir Güey y hacerse el chavo fresa. Ha hecho grandes entrevistas a juniors que se embriagan en el antro de moda preguntando cosas tan interesantes cómo ¿Alguna vez te has vomitado frente a tu novio? Y ¿Te atreves a enseñarme tus bubis?

Hector Suárez Gomis. El hijo del actor con el mismo nombre, de ser un actorcillo mediocre y un pésimo comediante ahora resulta que es líder de opinión, sabelotodo y hasta galán.

Juan José Origel. El llamado Pepillo que más bien es jotillo porque no lo acepta (Y que conste que yo tengo amigos gays) es un viejo que solo sabe andar de lambiscón con actrices ruquitas de varo, que con tal de que alguien les haga fiestas lo traen de dama de compañía.

Fabian Lavalle ¡No bueno! Después del papelón que esta cosa apodada Fabiruchis se aventó cuando por codo no le quiso pagar a un sexo servidor después de que le diera sus respectivas y tan solicitadas dobladitas de espinazo lo que trajo como consecuencia que le dejaran la cara hecha pomada, su empresa todavía lo sigue contratando para que continue su ardua labor periodística que consiste en desprestigiar a quien se le ponga enfrente.

Y así puedo seguir escribiendo una larga lista, pero me da una tremenda fiaca. Solo me gustaría preguntarle a mi amigo, ese gran crítico y locutor de radio ¿Ellos si merecen ser llamados “Periodistas”?

lunes, 19 de marzo de 2012

CHORI NOTAS

Hallan milagroso remedio en Chipiturco.

La noticia fue recibida con sorpresa y a la vez con suma alegría en todo el mundo. Don Carmelo Pacheco por accidente encontró la cura a la gripa crónica que desde hace semanas había mantenido en estado de emergencia a la población de Chipiturco y sus alrededores. Al dar a conocer la Secretaría de Salud la inexistencia de una vacuna, antiviral o remedio alguno para dicha enfermedad, el chipiturquense más longevo decidió poner fin a su vida consumiendo cantidades abundantes de alcohol destilado de agave, conocido también con el nombre de mezcal. Científicos de todo el mundo han mostrado interés por estudiar el líquido para su análisis pero el asunto no termina ahí, la secta de los Tiberios proveniente del medio oriente ha planeado viajar a Chipiturco con la finalidad de erigir un templo en honor de la bebida milagrosa y es que los conocedores de este tipo de tragedias epidemiológicas recordarán que hace un par de años varios pueblos de la India padecieron el extraño mal.  A pesar de la negativa de algunos grupos conservadores, se espera que los visitantes arriben mañana por la noche a Chipiturco. Lo único malo, es que el remedio quita el moco escurrido pero provoca diarrea.
De silbante a jugador

Club de la liga israelita de futbol concreta el fichaje de Josef Vander Burgo. El ex árbitro quien ya había mostrado interés por cambiar la ocarina por el gafete de capitán y el diez en la espalda, dijo estar agradecido por la oportunidad. Se espera que debute en el próximo partido amistoso contra el Barniz Bar, equipo que se mostró reacio a jugar dicho encuentro argumentando que primero debían consultarlo con un rabino.


A ver o sea ¿Cómo?

Nacido con el nombre de Juan Machorro y convertido ahora, gracias a una conocida operación quirúrgica realizada en Veracruz en una dama de generosos atributos, la diputada que se hace llamar Juanita Dadivosa ha iniciado una campaña de desprestigio en contra de Rosso Julian, famoso transexual cuya nombre antes de someterse a un tratamiento hormonal para tener un mostacho como el de Chente Fernández era Julia Rosas, quien ha revelado tener interés por obtener también un puesto en la política. Se desconoce cómo va a terminar el enredo entre estos curiosos personajes, pero el cineasta Pedro Almodovar ya mostró interés por llevar la escabrosa historia a la pantalla grande. Fabiruchis asistió al casting pero se desconoce para cuál de los dos papeles podría ser contratado.

sábado, 3 de marzo de 2012

La polaca está de locos

Que ya quiten a Bonilla

¡Ya no entiendo nada! Según habían dicho que no iba a estar permitido hacer propaganda política hasta que el IFE diera el banderazo de salida. Eso para todos era un alivio pues nos libraba de ese molesto bombardeo de anuncios en todos los medios.

 Pero resulta que a los mexicanos entre más nos prohíben las cosas más nos aferramos a hacerlas, y para muestra basta un botón, me refiero al nefasto comercial en el que el actor Hector Bonilla se avienta el choro “Soy un ciudadano, no pertenezco a ningún partido político y bla, bla, bla” que no contentos con repetir cada 10 minutos ahora lo programan para que se escuche dos veces seguidas ¡Hágame usted el re cochino favor! La parte incomprensible viene al final cuando dicen que el anuncio es promovido por MORENA (Movimiento de Regeneración Nacional) grupo que ya en otro comercial pide a la gente que ya no se apendeje y vote por el peje, chistosada que a muchos no nos causo gracia. Por ese lado, cada quien tiene derecho a apoyar a quien quiera perooooo… ¿Por qué entonces rematan el anuncio mencionando al PRD? ¿No que eso no se podía hacer?

Cómo será de molesto ver o escuchar a cada rato a Bonilla, que ya hasta el actor confesó que ni su hijo lo soporta. Para fortuna de algunos el discusillo ya fue suspendido en 21 estados, por desgracia en mi ciudad lo siguen sacando.

¡Háganme suyo!

 Esa frase es la que ahora grita a los cuatro vientos en su campaña el candidato de la tele, el galán telenovelero Peña Nieto, quién además no contento con salir con semejante tontería acaba de decir que entre sus proyectos está mejorar la calidad de las chafa-novelas mexicanas. Mejor que nos haga un favor y renuncie a sus aspiraciones presidenciales, por mi que se largue a La Chingada (que conste que el Peje ya dijo que si existe dicho lugar) o que se vaya de actor y protagonice un dramón junto a su mentada Gaviota. Un buen título para su debut sería “Prole Salvaje” o “Atrévete a olvidarme”.

jueves, 2 de febrero de 2012

Alarido ¡Uy que miedo! Mira cómo estoy temblando

La semana pasada caminando por el metro Zapata ví en un puesto de DVDs, no de los originales sino de los otros (omito decir Piratería porque luego se ofenden) la película titulada "Alarido", sí igual que la que dirigiera Darío Argento en los setenta, fue entonces que recordé que hace un par de años escribí mi reseña de ella en calidad como siempre de fanático porque crítico no soy. Esto último lo aclaro para beneplacito de mis detractores. Ahí les va...

Santi padece una extraña enfermedad la cual provoca que su piel sea literalmente calcinada por la luz del sol y sus colmillos crezcan más de lo normal. Su madre preocupada sabiendo que la deficiencia puede llevarlo a la muerte decide que lo mejor es abandonar la ciudad. Es así como ambos se trasladan a un bosque en donde los rayos solares quedan ocultos tras los arboles, predominando la mayor parte del tiempo la oscuridad.
 Su llegada coincide con el inicio de una serie de brutales asesinatos. Estar en el lugar y la hora equivocados, unido a su desconcertante aspecto y a unas explicaciones poco convincentes ofrecidas  a la policía, convierte a Santi en el principal sospechoso, pero el joven está dispuesto a comprobar su inocencia y de paso resolver el enigma.
¿Dónde he visto esto antes?
“De los productores de El Orfanato”, esa es la carta de presentación – o gancho comercial- con la que la película Alarido del director ibérico Isidro Ortiz consigue llenar la sala cinematográfica.  Mientras que El Orfanato (2007) sigue la línea impuesta por Alejandro Amenabar y Guillermo del Toro, cineastas que no apelan al recurso del susto por la vía fácil, Alarido apuesta por un cine de horror que mezcla todos los sitios comunes y estereotipos de las cintas estadounidenses de los años 80, los experimentos del tipo El proyecto de la bruja de Blair (1999) y sobre todo las recientes producciones orientales. Más de un fanático del llamado giallo italiano notará el parecido existente entre Alarido y Phenomena (1985), película de terror sobrenatural dirigida por Dario Argento, en donde una chica – una jovencísima Jennifer Connelly- con poderes que la convierten en el fenómeno del título persigue a un engendro homicida que ataca en un siniestro bosque.
Un principio curioso y un final predecible.
 El interés que en un principio despierta ver a un personaje con características vampíricas  que lo condenan a vivir en la oscuridad jugando del lado del bien y enfrentándose a una amenaza desconocida – y no, no me refiero a Blade- pronto disminuye, ya que el defecto físico que daba pie a  exponer situaciones en donde el protagonista se viera en mayor riesgo  es desaprovechada casi por completo a lo largo de la historia. En otras palabras, se convierte en un detalle de poca trascendencia.
 La primera parte oscila entre el suspenso y la fantasía. Un enemigo de origen desconocido ha perpetrado crímenes sobrehumanos  y es ahí donde uno como espectador se pregunta ¿Qué explicación nos darán al final sobre todo esto? La fuerza de la costumbre nos lleva a pensar que estamos ante una historia más de fantasmas buscando venganza, con niña azul de cabellos maltratados incluida (sí, la misma que hemos visto en La maldición, El aro y un largo etcétera).
 A la mitad, una vuelta de tuerca deja a un lado el aspecto fantasioso para explicar un caso de nota roja en donde, como sucedió en El laberinto del Fauno (2006), los seres humanos pasan a ser los verdaderos monstruos, sin embargo el resultado es un tanto fallido, sobre todo por unos diálogos  caricaturescos, “Nunca debieron haber venido, váyanse antes de que sea demasiado tarde” (Scooby Doo ¿Dónde estás?). A partir de ahí es que la película se torna chacotera, la clásica historia de terror adolescente con novia que se pone romántica en el momento menos indicado y el amigo gracioso experto en el tema  que ofrece su ayuda incondicional ¿Sería acaso un homenaje a Corey Feldman quien hace un papel similar en Los muchachos perdidos?
 Cómplices del miedo
 ¿Recuerdan ese juego que algunos llamábamos la casa de los espantos? Consistía en esconderse detrás de la puerta de una habitación y meterle un susto (sin albur) a quien le tocaba entrar. Siempre era lo mismo, no había mayores sorpresas ¿Pero a quién le importaba? La diversión estaba en el hecho de asumirse como víctima.
 Pues lo mismo sucede durante la proyección de la cinta, la cual consigue arrancar el grito de el público, quien a pesar de conocer ya todos clichés del genero permite que escenas tan trilladas como aquella en que el personaje despierta de una pesadilla para comprobar que sigue soñando, lo sobresalten. En ese sentido la trama aunque por momentos incoherente conecta con las emociones del espectador, habiendo desde la chica que brinca de su asiento hasta el acompañante que aprovecha para asustarla tantas veces como la cinta lo permita.
 Como ya notaron queridos lectores, las referencias y guiños de ojo están a la orden del día o mejor dicho, en este caso, de la noche. Dicho sea en otras palabras, Alarido es un divertimento que falla en sus pretensiones  de trascender pero logra lo que la mayoría del público espera “simplemente divertir”.